Mas casos reales de vampirismo en la historia

Publicado: 30 enero, 2012 de ryoga13 en Curiosidades, misterio

Tal vez, deberíamos empezar este artículo diciendo “supuesto vampirismo”. Realmente, nunca se ha demostrado a ciencia cierta que existan los vampiros. Aun así, muchos de los actos llevados a cabo por ciertas personas a lo largo de la historia nos hacen dudar…

En este post trataremos de narrar algunos de esos casos, dejando que seáis vosotros, lectores, los que opinéis si son autenticos o no, puesto que ni la misma gente que lo vivió puede tener esa certeza.

El zapatero de Breslaw

Esta historia nos sitúa en Breslaw (Polonia) en 1591. Según parece, un zapatero se quito la vida degollándose con un cuchillo. Como es bien sabido, la iglesia no permite el enterramiento convencional de suicidas. Para ello, la familia trato de ocultar el hecho, engañando al sacerdote, preparando el cadáver para que pareciese que su muerte era debida a alguna enfermedad. Lo consiguieron, y el hombre fue enterrado según el rito católico. Aun así, los rumores corrieron como la pólvora, y se llevo a cabo una investigación acerca de la causa de la muerte.

Mientras esto sucedía, otros sucesos, de naturaleza extraña empezaron a suceder. Gente del pueblo empezó a ver horribles visiones del fallecido en sueños, e incluso otra gente sintió como eran golpeados o asfixiados por una fuerza desconocida. La gente empezó a inquietarse y, debido a que todo sucedía de noche, la gente se escondía en sus casas a esas horas. Varias personas empezaron a ver su figura a los pies de sus camas, he incluso amanecían con marcas de dedos a lo largo de sus cuerpos.
Como se estaba volviendo un problema comunitario grave, se llego a la conclusión de que no había más remedio que desenterrar el cadáver. Al exhumarlo, lo encontraron entero, sin signos evidentes de putrefacción. No desprendía ningún olor, sus articulaciones estaban en perfecto estado, como las de las personas vivas. La herida de la garganta permanecía abierta.
El cadáver se mantuvo desenterrado 5 días, y después fue vuelto a enterrar. No obstante, nada había mejorado. De hecho, empeoraron los casos, siendo más violentos y esta vez, incluyendo a los familiares más cercanos. Su viuda, que lo había defendido en todo momento, no pudo más que estar de acuerdo en que se debían tomar acciones contra su marido.
Por lo tanto, 2 semanas después de haberlo enterrado de nuevo, volvieron a exhumar el cuerpo. Encontraron que en esta ocasión, parecía haber engordado sensiblemente. Le cortaron y separaron la cabeza, las piernas y los brazos, y le extrajeron el corazón. Después quemaron todas las partes. Tras hacer esto, el hombre muerto no fue visto de nuevo.

La doctora de Hermsdorf
Cuenta la historia que en el año 1753, en el pueblo de Hermsdorf (cerca de la actual Opava, Republica Checa), murió una mujer que había dedicado su vida entera a curar a otras personas con pócimas de su creación, elaboradas en su propio hogar. Una especie de curandera. Esto la granjeó el sobrenombre de “Doktorin” (algo así como La doctora). Pero toda vida llega a su fin, y muy consciente de que se acercaba su hora, la doctora le confió una ultima petición a su marido. Le hizo prometer que, una ver que ella muriese, se asegurase de que fuera decapitada antes de ser enterrada y que no debía ser enterrada, bajo ninguna circunstancia, en terreno consagrado. Tras su fallecimiento, el marido se dio cuenta de lo difícil que era para el cumplir su promesa. No se sentía con fuerzas de llevarlo a cabo. Sumándose a sus dudas, el sacerdote del pueblo le recordó el castigo divino de aquellos que enterraban a sus esposas en cualquier parte. El pobre (supersticioso) hombre, hizo justo todo lo contrario que le había pedido su mujer. La doctora fue enterrada en el cementerio católico y, por supuesto, con la cabeza bien pegada a su cuerpo.

Al cabo de un tiempo, empezaron a circular historias y rumores. Mucha gente decía que La Doctora había regresado a la vida como vampiro. El marido, consumido por la culpa, se había dado a la bebida tras la muerte de su mujer. Pensaba que todo lo que sucedía era culpa suya. Por no haber seguido sus instrucciones. Una noche, embriagado por sus remordimientos, y borracho como una cuba, conto su terrible secreto a sus compañeros de taberna. Como en todos los pueblos, a la mañana siguiente, habían oído la historia todos los habitantes del mismo. Cuando esa historia llego a oídos de la autoridad, se paso a la acción. Por lo tanto, en 1755, dos años después de su muerte, se abrió la tumba de La doctora, así como la de otros treinta cadáveres, sospechosos de haberse convertido en vampiros.
Diez de los cuerpos presentaban el aspecto que se esperaba de ellos. Sin embargo, el resto de los cadáveres, 21, incluido el de La Doctora, parecían totalmente frescos (salvo por la ausencia de vida, claro). Esto demostró al 100%, para ellos al menos, que eran  vampiros. Por lo tanto, los corazones de los cadáveres fueron atravesados con estacas, para ser después incinerados.
Perece que todos los casos de supuesto vampirismo suceden por Europa Central, pero, nada más lejos, puesto que en España también tenemos casos similares:

La vampira de Barcelona
Quizás sea nuestra vampira mas conocida. Su nombre era Enriqueta Martí Ripolles. Enriqueta llevaba una doble vida. Durante el día mendigaba y pedía en casas de caridad, pero cuando caía el sol, solía salir vestida de negro y, ocultándose entre las sombras, esperaba para aprovechar algún descuido y secuestrar a niños (intentaba que fuesen de familias pobres). El uso que podía hacer de los pobres desdichados era variado. Bien podían acabar prostituyéndose o bien muertos. Eso era debido a que Enriqueta también ejercía la profesión de curandera, y los ingredientes de fabricación de sus pócimas, normalmente eran de origen humano. De los niños aprovechaba casi todo: grasa, sangre, cabellos, huesos (en polvo). Estos ungüentos y remedios eran vendidos por altos precios a la clase media-alta para curar raras enfermedades, entre la que estaba la tuberculosis, muy temida en aquellas fechas.
Fue en febrero de 1912 cuando, tras el chivatazo por parte de una vecina, extrañada por una niña que había en el entresuelo de la Calle Ponent, la policía fue a investigar la casa de Enriqueta. Encontraron allí a dos niñas, Teresita y Angelita. Teresita relato como había sido su secuestro, como la tentó Enriqueta con la promesa de caramelos para envolverla, una vez alejadas de la zona, con un trapo negro. Como le cortó los cabellos y le dijo que a partir de ese momento ella no tenía padres y que la debía llamar madrastra. El relato de Angelita fue mucho peor… Esta relato que cuando ella llego, había un niño llamado Pepito, y que fue testigo, sin que su “madre” se diera cuenta, de cómo le mataba en la mesa de la cocina. En una inspección mas profunda del piso, encontraron ropas de los niños desaparecidos, así como restos de huesos, de al menos treinta victimas. En otra habitación, cerrada con llave, encontraron la peor parte. Una especie de almacén. Jarras, botes y palanganas repletas de restos humanos en conserva.
Fue detenida, pero nunca llego a ser juzgada por sus crímenes. Un año y tres meses después de ser metida en prisión, sus compañeras reclusas la dieron muerte linchándola en el patio de la institución. Así acabo la vida de una de las peores asesinas en serie españolas.

El vampiro de Borox
En este caso, la historia nos cuenta como un ataúd llego al puerto de Cartagena en plena primera guerra mundial. Allí fue guardado en una almacén hasta que alguien, en A Coruña, lo reclamo. Entonces comenzó su peregrinaje por tierras españolas, pasando por Almería, Toledo, Borox, Santillana del Mar, Comillas y, finalmente, A Coruña. Una vez allí, el demandante no fue encontrado, con lo que el ataúd fue devuelto a Cartagena. A su regreso, un aristócrata Serbio se hizo cargo del mismo, para desaparecer posteriormente. Eso si, dejo atrás el ataúd, que fue enterrado en Cartagena.
Lo extraño del suceso fue que por todos los lugares por los que fue pasando el ataúd, fueron apareciendo cadáveres, supuestamente relacionadas al vampirismo.
De todos modos, en este caso, la historia fue demostrada como un relato meramente literario, de Alfonso Sastre. Todo gracias a una investigación llevada a cabo por el periodista e investigador Jordi Ardanuy, que se desplazo a todos los lugares del relato, buscando pistas de su existencia. En Borox sin embargo, encontró a dos testigos de avanzada edad que aseguraban haber oído la historia…
Así, queda la duda de si la totalidad de la historia fue inventada, o fue inspiración de algún hecho que realmente sucediese…

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comentarios
  1. pame dice:

    Esto es TODOOOOOOOO MENTIRAAAAAAAAAAAAA son historias enventadas. No se dan cuenta q los vampiros no existen sino estaria pasando por tele o radio q personas fueron mordidas ppor vampiros o q encontraron a un vampiro, jente vivan en la realidad…

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